Si hoy retomamos la lectura del texto de García-Márquez sobre el periodismo como el mejor oficio del mundo, se nos ponen los pelos de punta. En una oda a una profesión cada vez más desgastada socialmente, que el mismo Colegio de Periodistas no apoya, resulta muy difícil entender las palabras del escritor y periodista colombiano cuando afirma que “el periodismo es una pasión insaciable que sólo puede digerirse y humanizarse por su confrontación descarnada con la realidad”. Lo que sí podemos comprender es que, dadas las circunstancias, cada vez sean menos los interesados en estudiar para ser periodistas. En los últimos dos años, las Escuelas de Periodismo del país han padecido la reducción de sus matriculados sin poder poner freno a este desinterés generalizado por el que fuera el mejor oficio del mundo.

Por otra parte, el desarrollo tecnológico ha seguido un camino tan vertiginoso, que ni los medios ni los periodistas han sabido digerir. Los primeros no han descubierto todavía la fórmula para el financiamiento, por lo que los despidos y la precariedad de la profesión van en aumento. Los periodistas, por su parte, se han visto desbordados por la nueva ola de “periodistas ciudadanos” que, sin tener grandes conocimientos tecnológicos ni de la profesión, han tomado las riendas de la comunicación ubicua y permanente antes de que sea resuelta por los medios oficiales.

Si queremos volver a tener el mejor oficio del mundo, es labor inminente de periodistas, medios y universidades, reinventar la profesión, aprovechar la tecnología como un beneficio, ser más exigentes en la calidad de los mensajes y no caer en la precariedad de la banalización. Ya lo decía uno de los grandes maestros del periodismo, Ryszard Kapuscinski: “En el periodismo, la actualización y el estudio constantes son la conditio sine qua non.”

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2 Comments

  • Héctor Quijada dijo:

    No hay caso con esta pro fe sion, salvo por un pequeño detalle.
    Aceleración y contención de los operadores mundiales: máquinas construidas con tecnologías TIC’s que tejen, sin cesar, a los individuos en la Web.
    Es fácil ver hacia donde va todo esto. Los gobiernos, como el chileno, se prepararon para esta ventualidad sin saberlo. Potenciaron las escuelas de periodismo, pero produjeron el mismo porfesional.
    El individuo del mañana -quizás el de hoy, ya- tiene que estar compenetrado en la digitalización y combinarla tantas veces sea posible.
    En un mundo que está siendo regido por los Valles de Silicio, no vendría mal una rama de profesionales que hagan el contrapeso a esta gran ola.

    Reciban un cordial Saludo.

  • Gracias por tu comentario, Héctor.
    Como tú dices, ojalá se pongan las pilas las universidades y los medios para mejorar la profesión. Y por su parte, los periodistas también deberían tomar las riendas de la reinvención de sus perfiles profesionales.
    Saludos.